Preguntas Frecuentes sobre Reciclaje

¿Qué es la basura?

Debemos partir por pensar que la satisfacción de algunas de las necesidades humanas conlleva a la producción de distintos bienes; esta producción implica transformar el medio y, además, generar productos no aprovechables por las personas; a estos productos los denominamos: desechos, residuos o basura. Sin embargo, no todo lo que tiramos a la bolsa de basura lo es realmente.

Según su estado físico los residuos que se generan pueden ser: sólidos, líquidos o gaseosos; por otra parte, de acuerdo a la actividad que los genera, hablamos de residuos domiciliarios (los que provienen de nuestros hogares), industriales (los que proceden de fábricas e industrias) y hospitalarios (los que son producidos en clínicas, postas y hospitales).

¿Qué es el reciclaje?

El reciclaje es un proceso que forma parte del ciclo natural, de esta forma, por ejemplo, un árbol del bosque crece, se desarrolla, envejece y comienza a descomponerse; el producto de su descomposición sirve de abono y nutriente al suelo de ese mismo bosque y así ayuda a que otras plantas puedan vivir. Es decir reciclar significa seguir formando parte de un ciclo sin alterarlo.

Reciclar hoy en día implica que un producto se vuelve a usar como materia prima, para producir un producto nuevo, gracias a tecnologías modernas o a conocimientos específicos. Por ejemplo: las latas de aluminio, se juntan y se llevan a un Centro de Acopio, posteriormente las trasladan a una fábrica que las usa como materia prima para fabricar nuevas latas.

Reciclar también puede ser entendido como reutilizar, es decir volver a usar un producto en su estado original, destinándolo a otro uso, sin embargo se trata de conceptos distintos.

Ahora piensa en aquellas cosas que continuamente usas y después botas al tarro de la basura ¿hay alguna a la cual podrías darle otro uso (reutilizar)? ¿Hay alguna que pueda reciclarse?

¿Qué problemas generan los desechos?

Cuando los seres humanos generamos una cantidad de basura que es mayor a la capacidad de la naturaleza para reintegrarla a sus ciclos, nos enfrentamos a un problema ambiental. Así, nuestros vertederos (lugares donde se deposita la basura de una ciudad) se llenan y se convierten en focos de infección y enfermedad, que contaminan cursos de agua superficiales y subterráneos si es que no son manejados adecuadamente, es decir, con algún grado de control. Además, producimos mucha basura que no se descompone fácilmente, como plásticos, vidrios y metales, los que permanecen en el medio ambiente por cientos de años.

El ser humano ha transformado algunos elementos de la naturaleza para su propio provecho, sin embargo no ha asumido la resolución de los problemas que él mismo ha ocasionado. Ahí radica el problema.

¿Qué tipo de desechos se producen?

Cuando dejamos las bolsas con nuestra basura delante de la casa, o en los basureros del colegio, oficina, tienda, etc., no nos damos cuenta que esa misma basura forma parte de una cantidad enorme que se bota diariamente en todo el barrio, en toda la comuna, en toda la ciudad.

El contenido de esas bolsas y tambores pertenece a los llamados residuos sólidos domiciliarios, que son los restos de nuestro consumo, a los que no les asignamos ningún valor. Generalmente están compuestos por: restos de comida (residuos orgánicos), papeles, cartones, envases plásticos, vidrios y latas (residuos inorgánicos).

Así, los tipos de residuos que producimos son variados e inconstantes; lo que se bota a la basura en tu casa no es igual a lo que se bota en el colegio o incluso a lo que se bota en la casa de tus amigos.

¿Cuántos desechos puede generar una persona?

Se estima que cada persona puede generar en promedio un kilo de basura al día, lo que cambia en las distintas comunidades respecto del nivel socioeconómico de la población.

También cambia la composición; es importante entender las tendencias que acompañan el desarrollo económico. Las estadísticas muestran que con la industrialización de la economía aumenta la cantidad de desechos per cápita. Hay una relación estrecha entre el nivel de los ingresos económicos, el consumo y la generación de desechos. En la medida que el ingreso per cápita vaya aumentando en ciudades del mundo en vías de desarrollo, la composición de los residuos sólidos cambia de básicamente materiales orgánicos biodegradables a plásticos y otros materiales sintéticos que toman un tiempo más largo en descomponerse.

¿Contaminan los desechos? ¿Podría haber residuos peligrosos o tóxicos en mi casa?

Sí, muchos de los residuos que producimos contaminan el suelo, el aire y las aguas. Sin que lo sepamos, en nuestras casas mantenemos muchos productos peligrosos y contaminantes: tarros con restos de pintura, solventes, baterías de auto dadas de baja, remedios en desuso, pastas de zapatos, aerosoles, limpiadores de horno, cloro, desinfectantes, anticongelantes, pegamentos, limpiavidrios, cintas de máquina de escribir, etc. Lamentablemente, en Chile no existen sistemas para recolectar esta clase de basura tóxica, la que puede producir envenenamientos accidentales.

Por Ejemplo: las pilas contienen metales pesados como cadmio, níquel, plomo, zinc y litio, que se liberan cuando el envase de metal se rompe. El óxido de mercurio de una pila botón (las que se usan en las máquinas fotográficas y relojes) liberado a un curso de agua, subterránea o superficial, puede afectar a dos millones de litros de agua, poniendo en peligro la salud humana y la de otros seres vivos.

Por otra parte, los vertederos clandestinos de basura constituyen, casi siempre, focos insalubres que provocan serios impactos al medio ambiente, sea por la fetidez del aire; por las plagas de ratones, moscas y cucarachas (vectores sanitarios); o por el gas metano que emana del basural hacia las casas aledañas, las que además sufren el hundimiento de sus cimientos debido al vaciado de bolsones de gas. La acción del líquido percolado, un líquido venenoso proveniente de la pudrición de la materia orgánica, también es nociva porque puede mezclarse con las aguas subterráneas, contaminándolas.

¿Qué se puede hacer con los desechos. A dónde se llevan nuestros desechos?

La mayor parte de los residuos sólidos domiciliarios llega a los rellenos sanitarios legales que constituyen una buena alternativa. Son sitios especialmente acondicionados para recibir estos materiales. En este sistema se colocan capas alternadas en un gran orificio: 7 metros de basura tapados por 1 metro de tierra. Así, el mal olor no escapa a la superficie. Por otra parte, mediante un sistema de tubos, se extrae el gas que produce la descomposición de la materia orgánica de los rellenos y ese gas es aprovechado por las compañías distribuidoras de gas enviándolo a los domicilios.

Otra parte de la basura llega a los vertederos ilegales. No se sabe cuántas toneladas de residuos son depositadas mensualmente en ellos. Se sabe que la mayor parte proviene de las actividades de la construcción.

¿Qué puedo hacer para ayudar a solucionar el problema de la basura?

Así como somos los responsables en generar basura debemos hacernos cargo de lo que pase con ella, no podemos pensar que el manejo y control de la basura es sólo una función de instituciones del Estado o del Municipio. Es importante tener presente que debemos esforzarnos por cambiar hábitos para reducir los residuos que producimos; estos podrían resumirse en el principio de las “4R”:

Rechazar: no compremos productos que dañan el ambiente (aerosoles, empaques no reciclables, etc.), y tampoco aquellos productos que hayan sido ensayados en animales. Rechacemos también productos sobre envasados, muchas veces estos envoltorios sólo tienen una función decorativa.

Reducir: compremos sólo lo necesario. Llevemos nuestras propias bolsas al supermercado, evitemos al máximo los envoltorios; reduzcamos el consumo de bienes materiales. Quizás no podamos dejar de producir residuos, pero sí podemos disminuir su cantidad.

Reutilizar: saquemos el máximo de provecho a las cosas que tenemos, muchas de estas cosas pueden servir para algo distinto a su función original, por ejemplo tarros y frascos de comestibles nos pueden servir como recipientes para guardar otros productos, y cuando la ropa nos quede chica o ya no nos interese seguir usándola, vendámoslo o regalémoslo… siempre habrá alguien a quien le pueda servir.

Recuperar para reciclar: enviemos a centros de acopio todos los materiales susceptibles de reciclar como papel, cartón, latas de aluminio, vidrio, algunos plásticos y hagamos abono orgánico con los restos vegetales y de comida que producimos.

Lo que nos debe quedar claro es que lo primero que podemos hacer para solucionar el problema de la basura es ir cambiando nuestros hábitos de consumo, es decir saber qué cosas compramos y usamos, ver si realmente necesitamos algo, comprar cosas durables y procurar de que efectivamente duren el mayor tiempo posible, dar un nuevo uso a aquello que ya nos parece inservible, arreglar o mejorar algo que está viejo o en mal estado. Y si de todas maneras quedan residuos, la mejor alternativa es reciclarlos, hoy en día sólo se recicla un 10 porciento de todos los residuos que generamos.

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